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En esta primera semana de enero se puede observar un incremento en la afluencia de turismo proveniente de los distintos lugares del país, nos comentaban allegados a la industria del turismo. Tanto la capacidad hotelera como la de cabañas se van colmando, cubriendo las reservas previstas. En lo que respecta a las condiciones meteorológicas no son del todo favorables para el turista, ya que llueve en gran parte de la zona. Debemos decir que gracias a estas lluvias los ríos, balnearios y arroyos pudieron limpiarse eliminando así restos de basura, algas etc. quedando con un caudal apropiado y apto para el deleite de todos aquellos que eligieron Traslasierra como destino turístico. Esto también favoreció el aumento del caudal de nuestro Embalse Medina Allende que poco a poco va cubriendo sus márgenes, fenómeno que nos enorgullece y alegra a todo transerrano.
Con el aumento de población tan común para esta época del año, se produce un elevado índice de contaminación, siendo la basura el principal y más importante problema que aqueja al valle. Dejando de lado un pecado capital tan incrustado en nuestra sociedad como lo es la avaricia, le solicitamos señor visitante que si usted desea que este lugar siga siendo un sitio tan bello como lo muestran las imágenes, donde año tras año pueda venir a disfrutar sus vacaciones, no arroje basura en las baquinas y que cuando vaya a algún balneario lleve una bolsa para recoger todos los desechos, aunque muchos de esto lugares que no están muy alejados del pueblo y que forman parte del radio municipal, carecen de basureros donde depositar los desperdicios.
Le comentamos que nosotros también tenemos graves problemas en lo que respecta a concienciación, ya que los encargados de colocar cestos de basura en estos lugares desgraciadamente no lo hacen. Es por eso que le rogamos que recoja la basura, lo que será un gran ejemplo y una gran ayuda para sus hijos. Recordemos que somos padres, y que lo que hagamos lo van a repetir ellos. 
Sin ir más lejos en el momento de tomar estas fotografías veía como un padre jugaba con sus hijos con los restos de una caja de pizza y unas botellas plásticas dentro del río, y en el momento de retirarse dejó esta basura como si fuese parte del paisaje, actitud que ya se ha incorporado dentro de nuestra cotidianeidad.
Lo que hasta hace muy poco parecía formar parte del apocalipsis, hoy es una realidad. El cambio climático por más que usted lo desconozca y no quiera reconocer ya comenzó y se produce en forma más acelerada de lo pronosticado, siendo los más damnificados nuestros hijos y nietos. No sea egoísta e irresponsable comience a cambiar hoy, porque dentro de algunos años ya no habrá no solamente agua para bañarse, sino que no habrá ni para tomar. |